Informes y casos reales desmontan el estudio de Élite sobre las VTC

Desde Élite Taxi Barcelona, un «líder» del sector que ya anunciado que cuando cierre esta ley HUYE de España inmediatamente y se marcha a una isla caribeña donde la prostitución no es una profesión sino cultura nacional y súpervivencia, se está defendiendo una idea muy concreta para justificar la nueva ley del taxi. Según Tito Álvarez y su «asesor», convertir autorizaciones VTC en licencias de taxi hará crecer el sector y revalorizará las licencias. El chiste se cuenta solo sin necesidad de ayuda, pero ya que se esfuerzan en intentar darle credibilidad con el supuesto estudio de un supuesto profesional a las órdenes del Legendario VendeCabras de la Ciudad Condal, vamos no solo a explicar la evidencia sino a desmontarlo aportando estudios y casos reales ya ocurridos.
Ya que cuando se analiza esta afirmación con un mínimo de lógica económica, con estudios internacionales y con el propio marco constitucional del transporte en España, ese argumento empieza a desmoronarse rápidamente.
La cuestión central se puede resumir en una sola pregunta.

¿Habrá más clientes para el sector del taxi?


o ¿habrá más clientes para CADA TAXI?

Porque esa es la única pregunta que realmente importa.

La pregunta que cambia todo el debate

Puede que desaparezcan las VTC y que parte de esos clientes pasen al taxi.
Pero eso no responde a la cuestión fundamental.
Si al mismo tiempo que esos clientes pasan al taxi también se convierten las VTC en taxis, ocurre algo evidente:
sí, puede haber más clientes para el sector
pero también habrá muchos más taxis
Por tanto, los clientes se repartirán entre más coches.
Incluso aceptando el argumento favorable de que los clientes de VTC pasarían al taxi, la consecuencia lógica es que ese aumento se repartiría entre más vehículos.
Es decir:
puede crecer la demanda total del sector,
pero no necesariamente el trabajo de cada taxi.
Y lo único que determina si el negocio mejora o empeora para un taxista es precisamente eso:
cuántos servicios hace CADA TAXI.

Si las VTC se convierten en taxis, competirán en todo el mercado

Además hay otro problema evidente.
Hoy una VTC compite principalmente en apps y
servicios precontratados. Pero no puede competir en:


– captación en calle
– paradas de taxi
– aeropuertos
– emisoras de radio taxi
– clientes habituales del taxi


Si esas VTC se convierten en taxis, pasarían a competir en absolutamente todos los canales del mercado del taxi.
Eso significa que:
no solo aumenta el número de taxis sino que aumenta la competencia directa dentro del propio taxi

Dicho de forma muy clara:
Antes competían por una parte del negocio. Después competirían por todo el negocio. Mano alzada, paradas, estaciones, aeropuerto…

No estamos hablando de unos pocos vehículos

En Barcelona se habla de convertir varios miles de autorizaciones VTC en licencias de taxi.
Esto supone aproximadamente la mitad de la flota actual de taxis.
Por tanto, no se trata de un ajuste pequeño.
Sería un aumento masivo del número de taxis.

La contradicción con los días de libranza

Existe además una contradicción evidente.
El taxi tiene días obligatorios de libranza.
¿Para qué existen?
Precisamente para:


– evitar exceso de taxis trabajando al mismo tiempo
– repartir el trabajo
– garantizar que el servicio sea rentable


Es decir, el propio sistema reconoce que si hay demasiados taxis trabajando simultáneamente el negocio deja de ser rentable.
Entonces surge una pregunta muy simple.
Si se obliga a parar taxis determinados días para que el trabajo sea rentable…
¿cómo se justifica introducir miles de taxis más?
La lógica regulatoria se contradice a sí misma.

La seguridad jurídica no sustituye al equilibrio del mercado

El informe sostiene que el valor de las licencias depende sobre todo de la seguridad jurídica del sector. Es cierto que la estabilidad normativa influye en el valor de las licencias.
Sin embargo, ese no es el único factor.
El valor de una licencia depende también de cuántos taxis existen en el mercado.
Si el número de taxis aumenta de forma significativa, el trabajo disponible debe repartirse entre más vehículos.
En el caso que se plantea en Barcelona, el canje podría suponer la entrada de hasta 4.500 nuevos taxis, aproximadamente la mitad de la flota actual.

El valor de una licencia depende de que no haya demasiadas

Una licencia de taxi tiene valor porque el número de licencias está limitado.
Cuando se anuncia que entrarán más licencias, ocurre algo muy simple:
esa limitación disminuye.
Y cuando disminuye, el valor de las licencias baja, incluso aunque el negocio diario aún no haya cambiado.
Esto no es una opinión.
Está ampliamente documentado.
La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) explica que el valor de las licencias refleja rentas derivadas de la limitación del número de licencias y que cuando esa limitación se reduce (es decir, cuando aumenta el número de licencias) el valor de las licencias cae automáticamente.


Informe OCDE: https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2008/09/taxi-services-regulation-and-competition_eae3f409/ee484fa5-en.pdf

Más taxis no significa automáticamente más clientes

Uno de los problemas del argumento que se está defendiendo es que presupone algo que no está demostrado.
Que si hay más taxis, automáticamente habrá más clientes.
Pero los estudios muestran que la demanda de taxi depende principalmente de:


– necesidades de movilidad
– precio
– rapidez
– alternativas de transporte


No de que haya más vehículos circulando.


Estudio del National Bureau of Economic Research sobre el mercado del taxi de Nueva York: https://www.nber.org/system/files/working_papers/w24921/w24921.pdf


El estudio concluye que aumentar el número de taxis reduce el ingreso esperado por conductor.

El argumento constitucional que se está ignorando

Tito está repitiendo que si no se aprueba esta ley entrarán miles de VTC que podrán hacer servicios urbanos.
Pero ese argumento ignora (ignorancia por ignorancia o no lo ignora pero os pretende pastorear) algo fundamental.
Las autorizaciones VTC son autorizaciones de transporte interurbano ESTATAL.
Y la legislación del transporte debe interpretarse conforme a la Constitución, no de manera literal. Si la interpretación es contraria a la Constitución dicha interpretación sería inconstitucional y por tanto ilegal.


Esto lo estableció claramente la sentencia 118/1996 del Tribunal Constitucional.

Sentencia 118/1996 del Tribunal Constitucional https://hj.tribunalconstitucional.es/es-ES/Resolucion/Show/3170

Esta sentencia recuerda que las leyes de transporte deben interpretarse conforme al reparto constitucional de competencias y que por ende las VTCs únicamente podrían realizar servicios urbanos y/o intraautonómicos, siempre y cuando formase parte como un tramo fragmentario dentro de un servicio intercomunitario. Atentos al siguiente vídeo porque está todo explicado y DEMOSTRADO, que las VTC nunca han podido realizar servicios urbanos ni intraautonómicos, ni antes del decreto Ábalos, ni durante la moratoria, ni después.

El problema del supuesto carácter temporal

Otro argumento que se está utilizando es que estas licencias serían temporales.
Pero la propia administración ya ha dejado entrever que en el futuro se evaluará si siguen siendo necesarias según:


– población
– turismo
– necesidades de movilidad


Ese argumento puede utilizarse siempre.
Siempre puede decirse que:


– la ciudad ha crecido
-faltan taxis en determinadas horas

– hay más turistas

Por tanto, lo que hoy se presenta como temporal puede convertirse fácilmente en permanente. No solo porque tienen fácil excusa sino porque para colmo la propia administración ya ha ido adelantando esa excusa… ya ha ido dando vaselina…

El problema jurídico de crear taxis de primera y taxis de segunda

Si esas autorizaciones VTC se convierten en licencias de taxi, realizarán exactamente la misma actividad económica que el resto de taxis.
Esto plantea una cuestión jurídica importante.
¿Se podría retirar ese derecho a unos taxis dentro de unos años mientras se mantiene a los demás?
Esto entra en conflicto directo con principios básicos del derecho administrativo como:


igualdad ante la ley


seguridad jurídica


– prohibición de arbitrariedad

Principios recogidos en el artículo 9.3 de la Constitución española. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1978-31229

La pregunta que no te van a responder

¿Habrá más clientes para el sector del taxi…
o

¿habrá más clientes para CADA TAXI?

Porque si aumentan los taxis al mismo tiempo que aumenta la demanda, el resultado puede ser simplemente repartir el mismo mercado entre más coches.


Y si esos nuevos taxis pueden competir en:

– calle
– paradas
– aeropuertos
– emisoras
– apps

Entonces el resultado es claramente muchísima más competencia que antes.

La experiencia internacional, los estudios económicos y el propio marco constitucional apuntan todos en la misma dirección.
El valor de una licencia de taxi no aumenta porque haya más taxis.
Ocurre exactamente lo contrario.
Y por eso la pregunta que debería hacerse cualquier taxista es muy sencilla:
¿esto aumenta el trabajo de CADA TAXI…
o simplemente reparte el mismo trabajo entre muchos más coches?
Porque si la respuesta es la segunda, entonces no estamos ante una solución.
Estamos ante un problema aún mayor para el propio taxi.

Tito saca pecho y pide alternativas al resto

En estos días se pone bravo y lanza un reto al sector del taxi: que quienes criticamos esta propuesta planteemos una alternativa. (Debe de pensarse que la gente es igual de ignorante que él)
La alternativa existe.
Y además es mucho más simple, mucho más lógica y mucho más sólida jurídicamente que todo lo que se está proponiendo.
La alternativa no es hacer desaparecer a las VTC.
La alternativa tampoco es convertir a las VTC en taxis para que hagan exactamente lo que las plataformas han querido desde el primer día: copar el mercado del taxi.
La alternativa es simplemente hacer cumplir la ley.
Porque el marco jurídico ya existe.
Y no es una ley menor ni una regulación administrativa.
Es la Constitución española, la norma suprema del ordenamiento jurídico.
La Constitución establece un reparto claro de competencias en materia de transporte.
Las autorizaciones estatales habilitan para prestar servicios intercomunitarios o supracomunitarios.
Y únicamente pueden realizar servicios urbanos o intraautonómicos cuando esos trayectos formen parte como tramo fragmentario dentro de un servicio intercomunitario.
Esto no es una interpretación interesada del sector del taxi.
Es doctrina constitucional.
La sentencia 118/1996 del Tribunal Constitucional dejó establecido que la legislación de transporte debe interpretarse conforme al reparto constitucional de competencias.
Y esa doctrina ha sido reiterada posteriormente por la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
Es decir, jurídicamente el modelo siempre ha sido claro:
las VTC son autorizaciones estatales de transporte interurbano, no licencias para operar libremente como taxis urbanos.

Convertir VTC en taxis es regalarles lo que siempre han querido

Durante años las plataformas VTC han perseguido un objetivo muy claro.
No competir solo mediante aplicaciones.
Sino competir con el taxi en todo el mercado urbano.
Es decir:


– en captación en calle
– en paradas
– en aeropuertos
– en servicios inmediatos


Ese ha sido siempre el objetivo.
Y sin embargo ahora se propone una solución que consiste precisamente en eso:
convertir las VTC en taxis.
Es decir, darles acceso completo a todo el mercado del taxi.
La pregunta es inevitable.
¿En qué beneficia eso al taxi?
Porque lo que se está planteando no es limitar la competencia.
Es integrarla dentro del propio taxi, aumentando el número de licencias y ampliando el número de competidores directos.

¿Estamos tontos?

Si parece una mierda, huele a mierda, y sabe a mierda… Tiene toda la pinta de que te estás comiendo una puta mierda !

Qué esperáis de una persona que pretende abandonar a un hijo pequeño y se marcha a la otra punta del mundo según termine de cerrar esta ley? ¿Se puede ser más mierda y caer más bajo? Si hace eso con su hijo, ¿qué no va a ser capaz de hacer con el Taxi?